Tono, luminosidad y saturación.
Los intentos por sistematizar el
mundo de los colores son contemporáneos de los ‹‹órganos cromáticos››. En este siglo Chevreul definió ‹‹el contraste simultáneo›› de los colores,
que fue el primer hecho definido sistemáticamente teniendo teniendo en cuenta
el fenómeno del color en el campo que le
es propio, y se estableció que las cualidades en que se apreciaban variaciones dimensionales
para distinguir un matiz eran tres: tono, luminosidad y saturación.
Tono (tinte) Se emplea la palabra tono para designar una clase de
color. Esta característica se expresa en un lenguaje corriente con los nombres de azul, rojo, verde, amarillo,
etc. Por tanto es la variación cualitativa del color, tal concepto, tal
concepto está ligado directamente a la longitud de ondas de radiación y nos
permite distinguir un color de otro.
Luminosidad (brillo): o valor – Como lo denominan algunos- de un
tono es la determinada capacidad que tiene éste de reflejar la luz blanca que
incide en él. El brillo de un color es su
grado de claridad, y por tanto, es una característica
de la luminosidad. En la pintura y en las artes gráficas la oscuridad se varía
añadiendo negro a un tono, pues el negro quita luz al color. Existe una escala
que los clasifica en valores altos y bajos por la presencia de negro y cian.
Saturación (pureza): Cuando un color tiene su máxima fuerza y e
intensidad, esto es cuando corresponde a la propia longitud de ondas
determinada en el espectro electromagnético y carece absolutamente de blanco, negro, gris
u otro color añadido a un tono.
Cuando tras decidir un color
abordamos su realización práctica, que
no se adapta totalmente a lo previsto. Dicho de otro modo, observamos que
aparecen variables no explicables en término de tonos luminosidad y saturación.
Algunas de estas modificaciones vienen dadas por las condiciones de la percepción,
entorno tamaño de la superficie e interacciones entre formas y color, otras variaciones pueden ser
atribuidas a la estructura de la superficie coloreadas, papel, telas, metal, cartón
madera y plástico… groso modo, podemos hablar de soportes satinados, lisos, brillantes,
mates, rugosos ásperos, que modifican las condiciones de reflexión de la
luz cromática y, por tanto, influye en
la percepción del color desde el origen.
También la estructura del material colorante (tinta, acuarela, óleo
y acrílico, pastel lápiz) modifica la percepción, así como el modo de la aplicación
de la materia colorante sobre el
soporte: pintura cubrientes, tinta trasparente, barnizadas, etc.
TITULO: Lo que enseña el arte: la percepción estética en Arnheim
AUTOR: Carlos Pérez-Bermúdez
EDITORIAL: publicacions universidad valencia.

